MI HISTORIA

Luisa Rodríguez

"En lugar de sentirte víctima de la experiencia, conviértete en un maestro de la misma! la maestría llega cuando percibimos todo lo que vivimos y todo lo que experimentamos, como un aprendizaje"

Hola, mi nombre es Luisa Rodríguez; soy madre y esposa; abogada de profesión, terapeuta Holística por pasión. Soy yoguini y ferviente practicante de la meditación. Quiero darte la bienvenida a este espacio de consciencia que he creado para compartir contigo.

En el año 2010 desarrollé una enfermedad autoinmune que me tenía completamente incapacitada; mi cuerpo estaba tan inflamado, que ni los zapatos me servían. Mi sangre no circulaba para nada, así que por prescripción médica tenía que estar todo el tiempo anticoagulada para evitar con ello la formación de trombos. El dolor articular no tenía explicación, todo en mi cuerpo donde se conectaba un hueso con otro, dolía; 

se me dificultaba la manipulación de objetos con mis manos puesto que aparte del dolor en las articulaciones de mis manos, en las yemas de mis dedos cada vez que aprehendía algo, sentía que mil agujas me chuzaban la piel de las yemas de mis dedo, tanto los pies como las manos tenìan un color morado azulado debido a la mala circulación de la sangre en mi cuerpo; estos, más otros síntomas, eran lo que la enfermedad estaba manifestando en mi.

Mi médico me prescribió unos medicamentos para evitar que la enfermedad avanzara tan rápidamente como lo estaba haciendo. Al ver que ni clínica, ni médicamente había cura definitiva para mi enfermedad, inicié empíricamente un camino de autosanación a través de la meditación. Durante mis prácticas de meditación, visualizaba que mi ADN se reparaba, se regeneraba, se sanaba, y al cabo de 4 meses ya estaba completamente curada. Esta autosanación me reveló el poder que cada uno de nosotros guardamos en nuestro interior. Nuestro cuerpo es una máquina perfecta que obedece a nuestros pensamiento, emociones y sentimientos. Cuando modificamos estos, comenzamos a reprogramar nuestro ADN, por lo tanto, la armonía y la salud retornan a nuestro cuerpo.

Gracias a mi enfermedad, comprobé cómo los sentimientos, las emociones y los pensamientos, o bien, nos puede sanar o, bien, nos pueden enfermar. Mi propia sanación, me reveló que todos podemos curar cualquier dolencia que tengamos en nuestro interior, bien sea un trauma, una herida, una pérdida, un sufrimiento, o quizás un patrón, un condicionamiento, una emoción, un pensamiento o enfermedad; todo puede ser transmutado gracias a nuestro poder sanador.

Del mismo modo, la enfermedad como mi maestria de vida, me enseñò a desarrollar la observación introspectiva, la percepciòn interna, que me permite tener contacto con el alma del ser para percibir los aprendizajes que, como alma, vino a realizar; del mismo modo, me ayudò a desarrollar la percepciòn del trayecto de la circulaciòn de la energìa en el organismo, para saber donde se encuentra el bloqueo de la experiencia que esta causando la enfermedad, para trabajar en su sanaciòn.

Desde mi autosanación, me he dedicado a comprender como los sentimientos, las emociones, el pensamiento, las creencias y los patrones que surgen debido al miedo que experimenta el ser humano, al que solemos llamar ego, pueden llegar a afectar nuestra vida, nuestro cuerpo, y enfermarnos. Por ello, desde el mismo año 2010, me he dedicado a atender a personas que quieren sanar su ser de cualquier vivencia, trauma, herida, o enfermedad. A quienes anhelan salir del círculo vicioso del dolor y del sufrimiento construido en torno a la identificación con el ego, a quienes estén dispuesto a salir de la percepción que limita su existencia. Cuando comenzamos a ser conscientes de todos estos patrones y demás, y nos conectamos con nuestra verdad más esencial, trascendemos las ataduras mentales que limitan nuestra existencia, para crear una realidad plena, abundante y sana.

Comparto desde mi experiencia, cómo podemos llevar un proceso de autosanación para traer paz, equilibrio, armonía a nuestra vida para que así, podamos disfrutar nuestra existencia en paz con nosotros mismos, con los demás y en salud.

Por ello, me defino como sanadora del alma, Terapeuta Holística, por cuanto convino mi intuición con prácticas que he aprendido en mi camino de consciencia, como la meditación, el mindfulness, sanación pránica, técnicas de respiración o pranayama, y la práctica del yoga; actualmente estoy escribiendo un libro que se llama “El ego, como camino hacia la luz”, en donde comparto todo lo que he aprendido en mi propio camino de consciencia, y del mismo modo, me encuentro estudiando medicina china para poder aplicar este conocimiento milenario dentro de los procesos de sanación.